En mayo de 2013, un grupo de voluntarios se reunió en Miami con un objetivo simple pero contundente: coser vestidos para las niñas de Kasai. Al final del evento, se habían confeccionado 178 vestidos, cada uno cuidadosamente elaborado y destinado a una niña de Mpiana Ntita con muy pocos recursos.
Los vestidos se confeccionaron con un diseño sencillo y duradero, fácil de confeccionar y hecho para durar. Participaron desde costureras experimentadas hasta principiantes, unidas por el deseo de hacer algo significativo.
Estos vestidos se entregarían personalmente en el próximo viaje misionero a Kasai. Para las niñas que los recibieron, no era solo ropa, sino un recordatorio de que alguien, en algún lugar, había pensado en ellas y se había preocupado lo suficiente como para crear algo solo para ellas.
























